Palabras prohibidas en el trabajo

Hay momentos en la vida laboral en que sentimos que el cuerpo no rinde más, la mente no procesa más y queremos desquitarnos con todo el que se encuentra a nuestro alrededor. Pero… ¿qué beneficios trae esto? Así es, ninguno. Sólo vas a provocar un ambiente de tensión y puedes crear conflictos innecesarios.

Cuando tenemos estas sensaciones en el cuerpo, tendemos a decir palabras que no deberíamos y que impiden la sana convivencia laboral y en ocasiones hasta un posible crecimiento dentro de la empresa.

Algunas de estas palabras son:

Necesito: Ese es un clásico, necesito esto, necesito lo otro, por qué no tratar de modificarlo por algo más suave ¿qué te parece si…? o me gustaría que lo entregaras este día… la forma de comunicarnos puede hacer la diferencia en la respuesta que recibamos, si tratamos de hablar de una forma más amigable es menos probable que la otra persona esté a la defensiva.

No puedo: Estas dos palabras, sacarán de quicio hasta al más calmado de los hombres. Lo que estos vocablos significan en realidad, es una protesta y un conjunto de sentimientos convertidos en palabras. Trata de cambiarlas por un “déjame investigar” o algo que suene a que pondrás empeño en hacerlo funcionar y no dar una negativa tan tajante.

Fácil: Piensa en las consecuencias de decir que algo es “fácil”, estarás diciendo automáticamente que necesitas poco tiempo para realizarlo y además lo harás perfecto. También se puede prestar a que piensen que cualquier persona puede hacerlo y le estarás dando poco valor a tu trabajo.

Sólo: Al decir cosas como “Si sólo es entregar un…” “tan sólo es un” estás minimizando el trabajo a realizar. Es muy parecido al “fácil” en el que desacreditas el esfuerzo que le llevó a esa persona realizar dicha actividad además del tiempo invertido para hacerlo y en el que tuvo la necesidad de pausar el trabajo que estaba haciendo antes de tan solemne petición.

El trabajo en equipo es una forma de trabajo que parece muy sencilla pero que en realidad no lo es. Se consciente que tu actitud frente a las personas va a terminar por afectar el trabajo que realizas así como el que realizan los demás.
¡No frenes el trabajo en equipo y ten una actitud positiva! Recuerda tratar a las personas como quieres que te traten.

Vía: Zócalo

TABA Marketing

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